¡Empieza a comer conscientemente!
Se cree que para tener un cuerpo saludable, en su peso, y que te haga sentir bien, se tiene que recurrir a métodos extremistas, esto es en parte porque la mayoría de las personas tienen objetivos muy altos que desean alcanzar y son exigentes con ello, pero la realidad NO es así.
No es necesario llevar una dieta estricta ni pesar la comida, con el tiempo te das cuenta que cuando conectas con tu cuerpo desde la integridad del mismo, y te das cuenta que es una máquina que necesita cargar y poner combustible, este se va descomponiendo poco a poco pero si lo cuidas te va durar en perfecto estado por mucho tiempo. Es decir, la comida es el combustible y las horas de sueño son el tiempo en que dejas en reposo esa máquina.
En el momento que aprendes a ver la comida como un combustible te empezarás a dar cuenta de que es deliciosa, pero no es un lujo, sino una necesidad. No se trata de sufrir comiendo lechuga todo el día, pero sí de comer lo que el cuerpo necesita, si tiene sed se puede empezar por optar el consumo de agua frecuentemente, incluso aunque sea sola para mantener al cuerpo hidratado.
NO ES NECESARIO QUE TE DIGAN QUE COMER PARA SABER QUÉ ES LO QUE A TU CUERPO LE HACE BIEN O MAL.
¡HAZ LA TAREA! La próxima vez que estés a punto de comer piensa que es tu combustible y también acuérdate que la comida no solo es para un estereotipo físico sino porque la necesitas. TU MÁQUINA NECESITA COMBUSTIBLE Y DEPENDE DE LO QUE LE PONGAS ES COMO VA FUNCIONAR.
Además, las buenas noticias son que si empiezas a comer más consciente, puedes comer todo lo que se te antoje y sientas que tu cuerpo necesita, más que sólo comerlo por comer.
¿Te has puesto a pensar que es lo que estás comiendo?
